dimarts, 19 de maig de 2009

No falleció. Murió.


Frio y viento. Que peste. Pensar que cuando tenia quince años, me gustaba el invierno. Ahora empiezo a estornudar y pierdo la cuenta. A veces tengo la sensación de que en vez de nariz,tengo un tomate maduro, con esa madurez que tienen los tomates diez segundos antes de empezar a pudrirse.Cuando voy por el trigesimoquinto estornudo, no puedo evitar sentirme en inferioridad de condiciones con respecto al resto de género humano.
Admiro la nariz de los santos, esas narices afiladas y libres que tienen, por ejemplo, los santos del Greco. Admiro la nariz de los santos, porque estos (es evidente) jamás estaban resfriados, jamás eran diezmados por esos estornudos en cadena. Jamas. Si hubieran estornudado en secuencia de veinte o treinta estallidos consecutivos, no habrian podido evitar el entregarse devotamente a la puteada oral e intelectual. Y quien putea - aun en el más simplificado de sus malos pensamientos - se está cerrando el camino de la Gloria.


Fragment de "La tregua" de Mario Benedetti, (Paso de los Toros, Uruguai, 14 de setembre de 1920 - † Montevideo, 17 de maig de 2009)

divendres, 1 de maig de 2009

Pols, cotxes i merda.


Tenim el poble en obres, gairebé no es pot circular i treballar segons on es una odissea.

Estic cansat i emprenyat alhora, pero tot sigui pel bé comú.

Deixaré que parlin un altre cop per mi:

Van excavar davant de casa seva. No volien dir-li si feien una piscina o la base d’una glorieta. «Es tracta d’una sorpresa» responien a cada pregunta d’ell. I ho fou, perquè quan van completar les mides li donaren allò que se’n diu cristiana sepultura.
El text es de Pere Calders(1912-1994).
Gracies a Deu no ha calgut que el traduís...